La historia alternativa de cómo logre inversión por $1 millón de dólares para mi startup Chilena

Puedes leer aquí el post original que me llevó a escribir sobre Alba. Esta historia alternativa sobre el post original se hace cargo de una realidad que usualmente se oculta en el mundo del emprendimiento y que me pareció sano transparentar.

Tuve la suerte de que mis padres, habiendo nacido en familias inmigrantes con pocos privilegios económicos, se esforzaron, pagaron sus propios estudios y trabajaron de sol a sol para pagarme la mejor educación de Chile y darme todo lo que yo podría necesitar, tanto de forma material como emocional.

Gracias a mi colegio y a los profesores particulares que mis papás me pagaron, entré último a Ingeniería Comercial en la PUC, a pesar de no haberme esforzado. No investigué mucho qué carrera elegir, pero tuve la suerte de que me gustara mucho la que elegí. Me gustó tanto, que decidí esforzarme para ser de los mejores y logré salir entre los primeros de la generación y sentar una base técnica muy sólida para mi carrera.

Antes de salir de la universidad tuve mis primeros emprendimientos. No tenía miedo al fracaso, ya que no tenía deudas que pagar y sabía que a pesar de todo, iba a tener un techo donde dormir y comida en mi plato. Mi tercer emprendimiento, que inicié al salir de la universidad, falló al año de haberse fundado y no tuve grandes consecuencias económicas a pesar de mis errores.

Luego de mi fracaso, utilicé todo lo que había aprendido en el colegio y la universidad para postular al trabajo más difícil que encontré, consultoría estratégica. Para mi fortuna, me aceptaron en una de las consultoras más importantes del país, y los dueños y gerentes tenían buenas conexiones en universidades en el extranjero. Me esforcé en el trabajo para conseguir su apoyo, y gracias a sus recomendaciones, fui aceptado en MIT para estudiar un MBA.

Antes de ir a MIT, cree Alba y junto a mi equipo postulamos a Startup Chile. Con el buen inglés que me dio mi colegio, la capacidad analítica de la universidad y la estructura lógica que me dio mi trabajo, logramos quedar seleccionados en Startup Chile sin haber demostrado mucho. Así conseguimos los primos $30 mil USD de inversión.

En MIT aprendí mucho de emprendimiento, pero por sobre todo, armé redes de contacto increíbles. A través de diversos fondos de MIT, logramos conseguir otros $50 mil (Sandbox $20k, Legatum $10k y Delta V $20k). Finalizando la aceleradora Delta V, uno de nuestros mentores decidió invertir $25 mil de forma proactiva. Un mes después de esa inversión, y aun en mi MBA, a través de los contactos del trabajo de mi padre y los de la familia de mi socia, logramos levantar $90 mil de inversionistas ángeles chilenos. A eso le sumamos $60 mil de 3IE, incubadora apoyada por CORFO, que convencimos para que invirtiera en Alba (en total $175K post dinero MIT).

Con ese dinero, contratamos un pequeño equipo e invertimos en publicidad por 1 año. Al finalizar mi MBA, decidí mudarme a San Francisco para buscar más dinero antes de que se nos acabara el poco que nos quedaba. A través de un amigo de MIT, llegué a un inversionista de Silicon Valley que había invertido en el emprendimiento de mi amigo. Este inversionista decidió, en una reunión por Skype, invertir en Alba. Con eso en mano, postulé a 500 Startup, los que decidieron invertir también. Gracias al momentum, logré que un fondo relacionado a exalumnos de MIT decidiera invertir. Luego, los primeros inversionistas de Silicon Valley invitaron a un fondo chileno a invertir, y el inversionista relacionado a MIT invitó a un Family Office en Londres a invertir junto a ellos. En paralelo, un fondo en Miami, que vio todo lo que estaba sucediendo, decidió invertir en Alba. En total $935 mil después de la plata de los inversionistas ángeles, MIT y 3IE.

En conclusión, tuve la suerte de tener papás excepcionales. Ellos me dieron la mejor educación posible y se aseguraron que tuviera todas herramientas para ser exitoso y las redes de apoyo en caso que fracasara. Esto me permitió, con un poco de esfuerzo mio, crear una red de contactos en todo el mundo y conseguir la inversión que necesitaba mi emprendimiento.

Algo de merito propio tiene esta historia, pero sin la base sobre la cual partí, esto nunca habría sido posible. La verdad, no creo haber podido haber llegado hasta donde he llegado sin la suerte de haber sido hijo de mis padres.

A pesar de todo lo anterior, creo que hay algo más en esta historia que deberías saber. No todos mis amigos del colegio, emprendedores de la PUC, fundadores en Startup Chile, ni estudiantes con Startups de MIT han logrado levantar ese dinero. Creo que la diferencia está en el proceso que seguimos y los sacrificios que tomamos para hacerlo realidad.

Te invito a leer la versión original de esta historia, la que a mí me gusta contar

One thought on “La historia alternativa de cómo logre inversión por $1 millón de dólares para mi startup Chilena

  1. Gracias Dan Stern me encontré con esta sincera historia que increíblemente te empuja a esforzarte y trabajar duro, pero mas que todo a valorar lo que tienes y exponerte con todo!

    Me quedo con una sensación de tener los pies en la tierra y el propósito pegado en los más alto del cielo; me reflejo mucho en la parte de contar con una compañera de vida que pasa a ser un gran pilar en esta aventura.

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